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LA MIRADA DEL OBSERVADOR

Hace unos meses dábamos cuenta de una feliz noticia: la aparición de clásicos RBA. Para nuestro entrañable, caliente y querido Club Blue & Noir, dejamos estas referencias a la singular “La mirada del Observador” de Marc Behm.


A ver cómo les suena...

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7 comentarios:

Nefer dijo...

Pues pinta bien...

Nefer dijo...

Jesús, mira esto... un concurso de blogs... creo que el tuyo tiene posibilidades pues es muy completo, hay distintas categorías para participar:

http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/

eltercero dijo...

Una de las novelas más sorprendentes que he leído. Merece la pena, te atrapa desde el principio y sin saberlo muy bien llegas al final con ganas de mas.

Lía Vega Erao dijo...

Volvemos a las novelas negras... interesante, interesante...

Jesús Lens dijo...

El Tercero, ¿a que es una extraña fascinación la que provoca? Sí. Muy interesante. No veas como me alegro de que el Irreverendo Alex me la recoemndara...

Néfer, Lía, a ver si os engancháis al Noir.

Nefer, miraré ese enlace a ver. Mil gracias.

A. Romero dijo...

Jesús, muchas gracias por la dedicatoria, demonios. Y enhorabuena por la reseña, que da totalmente en el clavo. No sólo porque ponga bien el libro, sino porque lo retrata y lo celebra como lo que es sin pretender convertirlo en otra cosa.

Me da miedo ponerme a escribir sobre Behm porque me arranco y no paro. En las portadas de la colección Círculo Hueco (otro tipo a recuperar de su nómina de autores: el Joe R. Lansdale de “Mucho Mojo”, al que un día de estos seguro que lo adapta David Lynch y se hace famoso de la noche a la mañana) decían algo que suena a tópico pero es totalmente cierto: Behm crea adicción. Y lo dice alguien que se ha dedicado a rastrearlo durante años porque incluso en sus guiones de encargo (que son prácticamente todos, hasta donde yo sé) se reconoce su talento: en “Help!”, la demencial “El bombardero loco” o en esa maravilla indiscutible que es “Charada”.

Behm siempre se las apañó para ser rabiosamente original. De hecho, esa era a su juicio la gran virtud del género negro desde el punto de vista del escritor: la flexibilidad de sus fronteras, la posibilidad de contar cualquier historia que se le pasara por la cabeza. Por eso en sus novelas encontramos vampiros, mujeres lobo y ángeles de Lucifer, exhibicionistas, violadores y nazis enamoradas. Uno de sus fuertes (y aquí se reconoce al guionista consumado) estaba en la habilidad para soltar toda una plétora de personajes desquiciados en la trama, barajarlos en un caos aparente, frenético y de ritmo cada vez más acelerado, y resolverlo todo en una apoteosis inolvidable. Finales como el de “La reina de la noche”, “La doncella de hielo” o “No pretendas saber más” no los escribe cualquier, ni de coña. ¿Y esa escalofriante última frase que cierra “La mirada del observador”? En esas pocas palabras está dicho todo... y aún así, muchos no lo han entendido, o no lo han querido entender. Es el caso de Stephan Elliot, el responsable de la segunda adaptación de la novela al cine (la primera, de Claude Miller, está bastante mejor pero sigo teniendo mis reservas): cualquiera que vea “Ojos que te acechan” habiendo leído el libro sabe que Ewan McGregor no es el Ojo, Ashley Judd no es Joanna, y ninguno de ellos tenía la menor idea de lo que iba la historia.

Como bien dices, ojalá sigan recuperando novelas de Behm. En España hemos tenido bastante suerte (precisamente, la de contar con el felicísimo criterio de Taibo II como director de dos colecciones históricas) y aunque estén descatalogadas sólo nos hemos quedado sin leer dos (“Afraid to Death” y “Dime Novel”). Peor están los angloparlantes, que de las ocho que escribió han tenido que contentarse con cuatro. Si de mí dependiera, yo continuaría “La mirada del observador” precisamente con “Afraid to Death”. No sólo por estar inédita en castellano, sino porque en gran medida es el reverso aún más tenebroso de “La mirada...”. Es la historia de un tipo al que le persigue la muerte en persona. Pero, claro, ahí está el chiste... ¿acaso no nos ocurre lo mismo a todos?

En fin, lo dejo ya que si no te hundo el hilo de comentarios yo sólo. Y qué demonios, cualquier Behm que reediten o traduzcan por primera vez, bien estará. Este genio de los cojones era incapaz de escribir una línea aburrida.

Jesús Lens dijo...

Alex, se nota que le tienes pasión!!! Apunto todo eso que dices. Es una fascinación extraña, sin duda. Como de peli de Davis Lynch. Me gusta la gente que escribe desde los extremos. Son más creíbles. Tío, lo de la persecución y la muerte es un puntazo.